domingo, 3 de febrero de 2013
Receta para olvidar a la griega usanza.
Para olvidar los besos cálidos sobre las vértebras recubiertas de suave piel, y el entrechocar suavísimo de sus huesos contra los tuyos:
El primer paso
es vivir una monótona vida
rutinarutinarutina
lavarbarrerordeñarcabras
oloqueseaquetus(o)uciedadconsidererepetitivo
Hazte indigno del favor de los dioses
y también de su odio.
El segundo, tal vez el más traumático,
es cortar tu hilo plateado,
o esperar a que las Moiras lo hagan por ti.
Recuerda pedir el óbolo
(dos monedas, sobre los ojos,
bajo la lengua
-que tu cadáver no hable, no vea- )
y entregarlo a Caronte.
El sabrá a dónde debe llevarte.
-Grises, verdes, blancos, grandes campos de flores grises, verdes y blancas.-
El tercer paso, y es ésta la receta definitiva,
es masticar asfódelos crudos,
flor del recuerdo,
flor de los muertos;
e inmediatamente, para deshacer lo hecho,
beber a grandes tragos agua del río Lete.
Así eternamente.
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