miércoles, 23 de mayo de 2018

Menarquia


/Mis brazos posados sobre las garras del trono sombrío,
el Tiempo me atenaza las muñecas como grilletes.
                              Los juegos y los prados y las violetas y el sol,
                                                               perdidos para siempre,
                                                         allá en la superficie.
El Tiempo punza en la tierna membrana, en la córnea, en la cóclea,
rítmico, la Corte espera, paciente, siempre expectante,
osamentas enjoyadas, bizantinas, esplendentes:
                                                              en el fondo de sus córneas vacías veo ángulos, oquedades, puertas oscuras, cosas viscosas y muertas,
entre los costillares drapeados en perlas de las grandes damas y los costillares vacíos, cubiertos de rubíes y oro, de los grandes señores.

Esperan, 
a ver la luna elevarse por primera vez, blanquísima,
a que sea fértil,
a que la Gran Serpiente me haga su hija, parte de sí,
                                                              escondiendo en las fundas de sus armas filamentos de luz que usarán para asesinarme.

Esperan mientras el Tiempo punza en la tierna membrana, en la córnea, en la cóclea,
rítmico, expansivo, contrayéndose y contrayéndome.

Flores de sangre tiñen mis muslos, mi regazo, ensucian el velo pálido de la niñez que me cubre. Ahora soy La Reina Escarlata, la que monta a la Bestia/

lunes, 21 de mayo de 2018

Of Stone and Mud




Un dolor me punza las córneas desde dentro, un grito atorado en los ojos.

El insomnio vuelve a apoderarse, a tomar su lugar: quisiera dormir, pero la hiedra me amarra, crece en mi, sobre mi. Soy calcárea, esculpida para la eternidad con esta expresión de angustioso asombro.

A veces siento que soy de orgullosa piedra. Y en tus manos, sin embargo, soy de humilde arcilla.  Hay tanto misterio y dolor en tus manos, oscuro escultor del alma;   moldeáme con ellas, ciérrame los ojos, dame paz, o una semblanza de sueño. Tus manos son poderosas y en ellas, los instrumentos son letales. Podrías tallarme, a fuerza de martillo y cincel, como a ti te diera la gana. Reformarme como desearas. Hacer de esta estatua, otra completamente distinta. 

No, me avergüenza; tiemblo ante tu presencia anhelada y terrible. Quizá nunca pueda expresarte de manera contundente el nerviosismo que me inspiras, dulce pánico. Y has sido conmigo tan suave, has sido alfarero, y yo arcilla, roja y palpitante, y el deseo, agua tibia, has puesto tanto de ti en mi que me pregunto qué hice para merecerlo, para que decidieras tocarme, moldearme, tallarme, a mí, tremendamente humilde, lejana, me pregunto si valdré la pena tanto esfuerzo; pienso en la suavidad de tu cuerpo, normalmente tan pétreo, de tu sonrisa, de tus palabras y tus ojos, para conmigo, junto a mí, para mí, tú, arquitecto de mi placer, ejecutor del delirio.

Me pregunto si también los gritos se traducen en lágrimas rodando cáusticas por tus mejillas, cuando piensas en mí. Sé muy bien que tu metamorfosis de escultura de mármol brillante e impoluta a arcilla cocida te lo ha costado todo: me pregunto si podré algún día con mis besos convertirte en porcelana y oro.

Te quiero, a ti. A tus manos y tus aristas y filos y dobleces y bordes cortantes. Te quiero, porque desde siempre he sentido una atracción inefable por aquello que conserva esa curiosa dualidad de estar completamente roto, y fortalecido y lleno de magia e historia por las eras inmisericordes del tiempo. De aquello que como yo, es de piedra y arcilla.

viernes, 18 de mayo de 2018

Farmi a pezzi


Tu esti dragostea vietii mele


Puoi farmi a pezzi, amore, io lo voglio. Voglio la cosa monstruosa che ti abita.

Voglio i tuoi denti su la mia gola, vampiro: la mia sangue e tutta túa, goccia a goccia.

Voglio le tue mani stringendomi con forza, lupo: la mia carne e tutta túa, pelle e intestino. tiepida e soffice.

Voglio tuoi occhi, guardandomi come si guardan quelle cose che ami con follia.

Io voglio la tua follia, la tua rabbia, lo voglio tutto di te.

Farmi a pezzi, per piacere.

Farmi a pezzi mentre me lo dici, "ti amo, tantissimo, tanto che puoi farti a pezzi".